En el ámbito del derecho inmobiliario, el registro de una propiedad en el Registro de la Propiedad es un paso fundamental para garantizar la seguridad jurídica de los titulares y terceros interesados. Este trámite, aunque voluntario, está respaldado por una amplia normativa que subraya su importancia, y su omisión puede acarrear serias consecuencias legales y patrimoniales. En este artículo, vamos a explicarte qué implica registrar una propiedad, por qué es importante hacerlo, y cuáles son las posibles soluciones si una propiedad no está registrada.

¿Qué significa registrar una propiedad?

Registrar una propiedad supone inscribirla en el Registro de la Propiedad, un organismo público encargado de garantizar la publicidad de los derechos sobre bienes inmuebles.

Según el artículo 1 de la Ley Hipotecaria: “El Registro de la Propiedad tiene por objeto la inscripción o anotación de los actos y contratos relativos al dominio y demás derechos reales sobre bienes inmuebles.” Es decir, que este registro acredita quién es el titular de un bien inmueble y qué derechos recaen sobre él, como hipotecas, usufructos o servidumbres y proporciona una protección jurídica que no otorga un simple contrato privado de compraventa o la escritura pública otorgada ante notario.

¿Es obligatorio inscribir una propiedad en el Registro?

No. En España, el registro de la propiedad no es obligatorio, sino voluntario pero sí altamente recomendable.

Aunque la titularidad de un inmueble se adquiere con la escritura pública (firmada ante notario), la inscripción en el Registro de la Propiedad proporciona una protección adicional, ya que hace que los derechos del propietario sean oponibles frente a terceros.

Ventajas de registrar una propiedad

Registrar una propiedad implica numerosos beneficios, tanto para el propietario como para terceros que puedan tener interés en el inmueble. Entre las ventajas más destacadas, podemos mencionar:

     1. Protección frente a terceros

Quien inscribe su derecho en el Registro de la Propiedad tiene la garantía de que su titularidad prevalecerá frente a posibles reclamaciones de terceros.

     2. Seguridad jurídica en las transacciones

El Registro de la Propiedad confiere presunción de titularidad. Esto significa que, si el inmueble está registrado a tu nombre, se presume legalmente que eres el propietario, salvo prueba en contrario.

Además, la inscripción permite realizar operaciones como compraventas, hipotecas o alquileres con plena seguridad jurídica. La persona que adquiere un bien inscrito en el registro tiene la protección del principio de «fe pública registral», lo que significa que la información contenida en el registro se presume veraz y completa.

     3. Acceso al crédito hipotecario

Para que un banco conceda una hipoteca, la propiedad debe estar inscrita en el Registro de la Propiedad. Esto se debe a que las entidades financieras necesitan tener garantías legales sobre el bien inmueble que respaldará el préstamo.

     4. Prevención de conflictos

El registro evita conflictos por doble venta o disputas sobre la titularidad del inmueble. En casos de litigios, la inscripción registral actúa como prueba privilegiada de la propiedad.

Al registrar tu propiedad, cuentas con protección legal y judicial ante cualquier disputa o alteración en tu posesión. Además, nadie podrá adquirir derechos sobre tu vivienda sin tu consentimiento previo.

Consecuencias de no registrar una propiedad

No registrar una propiedad puede generar importantes riesgos legales y patrimoniales, que incluyen:

     1. Inseguridad jurídica

Sin inscripción, no existe una prueba registral de la titularidad. Esto significa que, aunque se posea una escritura notarial, no se cuenta con el respaldo que ofrece el registro, lo que podría llevar a la pérdida del inmueble en favor de un tercero que lo inscriba primero.

     2. Falta de protección frente a terceros

Si el inmueble no está inscrito, no puedes oponer tu derecho de propiedad frente a un tercero que lo registre primero. En casos de disputas sobre la titularidad o si un tercero inscribe el inmueble primero, el propietario real podría enfrentarse a costosos y prolongados procedimientos judiciales para defender su derecho de propiedad.

Por ejemplo, una persona adquiere una finca y no la registra y, posteriormente, el vendedor la vende a un tercero, quien sí la registra en el Registro de la Propiedad, el comprador original podría enfrentarse a serias dificultades para reclamar la titularidad del inmueble.

     3. Problemas en caso de compraventa

Al no estar registrada, la venta de la propiedad puede complicarse, ya que el comprador carecerá de garantías legales plenas sobre el inmueble. Esto puede disuadir a potenciales compradores o reducir el valor de la propiedad.

     4. Imposibilidad de constituir hipoteca

Sin inscripción en el Registro, no es posible formalizar una hipoteca sobre el inmueble, lo que limita tus opciones de financiación.

¿Qué hacer si una propiedad no está registrada?

Si tienes una propiedad que no está inscrita en el Registro de la Propiedad, es fundamental tomar medidas para regularizar esta situación. Para ello, debes inmatricularla, es decir, proceder a la primera inscripción del inmueble en el Registro:

     1. Obtener la escritura pública

El primer paso es verificar si cuentas con una escritura pública que acredite la adquisición del inmueble. Si no la tienes, deberás a un notario para otorgar la escritura pública de la propiedad. Este documento certifica la compraventa o el acto jurídico por el cual adquiriste el inmueble. Este documento es el punto de partida para inscribir el inmueble en el Registro de la Propiedad.

     2. Realizar la inscripción registral

Una vez obtenida la escritura, debes acudir al Registro de la Propiedad correspondiente al municipio donde se ubica el inmueble, presentando la siguiente documentación:

  • Escritura pública de compraventa o donación.
  • Justificante del pago de impuestos. Este trámite requiere el pago de impuestos como el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) o el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, dependiendo del caso.
  • Certificado catastral descriptivo y gráfico. 

     3. Resolver discrepancias catastrales:

Si los datos del inmueble no coinciden con los del Catastro, será necesario realizar una corrección antes de inscribir la propiedad.

¿Qué hacer si el anterior propietario no inscribió la propiedad en el Registro?

En algunos casos, puede suceder que la propiedad no figure en el Registro de la Propiedad porque el anterior propietario nunca la inscribió. En esta situación, hay que diferenciar dos casos:

     1. Si la propiedad nunca ha sido inscrita

Se debe proceder a su inmatriculación. Para ello, como comentamos en el apartado anterior, es necesario presentar un título público traslativo (como una escritura de compraventa), acompañado del pago de los impuestos correspondientes y la coincidencia de la descripción de la finca con los datos catastrales. Además, en ciertos casos, puede ser obligatorio aportar un acta notarial que acredite la titularidad del anterior propietario.

     2. Si la propiedad figura inscrita a nombre de otra persona

Aquí pueden darse diferentes escenarios:

2.1. Si solo falta inscribir el título del anterior propietario

Será necesario inscribir el título del anterior dueño antes de que puedas registrar el tuyo. Para ello, habrá que realizar las gestiones necesarias para que dicho título sea inscribible.

2.2. Si existen varios propietarios intermedios cuyos títulos no están inscritos

En este caso, se debe «reanudar el tracto», es decir, restaurar la cadena de transmisiones mediante la presentación de los títulos intermedios en el Registro. Si esto no es posible, será necesario recurrir a los procedimientos establecidos en la legislación hipotecaria, como el expediente de dominio, que, iniciado por el titular del inmueble, se tramita ante notario y requiere aportar pruebas de la titularidad.

2.3. Si la finca está inscrita a nombre de un tercero que la recibió del mismo vendedor que te la transmitió a ti

Aquí se debe determinar quién tiene mejor derecho sobre la propiedad. Si quien aparece inscrito la adquirió de buena fe mediante una transmisión onerosa, es decir, una compraventa, la única vía posible será reclamar judicialmente contra quien te la vendió de forma fraudulenta.

Costes asociados al registro de una propiedad

Registrar una propiedad conlleva una serie de gastos que deben tenerse en cuenta, como:

  • Notaría: Los honorarios del notario varían según el valor del inmueble y la complejidad del documento.
  • Impuestos: En general, se debe abonar el ITP (si es una compraventa) o el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (si es por herencia).
  • Registro: Los aranceles del Registro de la Propiedad también dependen del valor de la finca.

En conclusión, registrar una propiedad es mucho más que un trámite administrativo; es una herramienta fundamental para garantizar la seguridad jurídica y evitar conflictos futuros. Aunque no es obligatorio, las ventajas de hacerlo son innegables: seguridad jurídica, protección frente a terceros, acceso a financiación y facilidad en la transmisión, entre otras; y el no hacerlo puede derivar en importantes perjuicios.

Si tienes una propiedad no registrada o necesitas asesoramiento para inscribirla en el Registro de la Propiedad, en Gabinete Trex podemos ayudarte. Nuestro equipo de abogados especializados en derecho inmobiliario está a tu disposición para garantizar que tu patrimonio esté siempre protegido.

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